Los efectos psicológicos de la nueva realidad

Ahora que poco a poco se está produciendo la reentrada a la normalidad (o como lo denominan en los medios de comunicación “la nueva normalidad”) es posible que estés experimentando un cambio en la manera de percibir el mundo como consecuencia del largo período de confinamiento que hemos vivido. Hasta que se resuelva esta nueva adaptación, es normal  que se generen una serie de emociones en nosotros, como puede ser el miedo (entre otras emociones) debido a la incertidumbre que estamos experimentando.

Síndromes psicológicos relacionados con el confinamiento

Existe un fenómeno conocido como el “Síndrome de la cabaña” que explica este nuevo estado psicológico. Tras un largo período de confinamiento y un exceso de información relacionado con malas noticias, es probable que estemos albergando sentimientos de inseguridad. Esto puede provocar en nosotros muchas dudas frente a si es seguro o no retomar las actividades que realizábamos anteriormente y puede ser que estemos evitando enfrentarnos a ellas. La explicación a ello, reside en que las consecuencias del confinamiento consisten en experimentar una serie de síntomas como pueden ser: tristeza o depresión, somnolencia, falta de motivación, agitación, nerviosismo o miedo a salir a la calle.

Como hemos comentado, en principio formarían parte del proceso de adaptación a la nueva realidad; y al igual que con el paso del tiempo nos acostumbramos a vivir en un estado de confinamiento, también seremos capaces de acostumbrarnos a esta nueva forma de vivir y estos síntomas seguramente desaparecerán.

 

Pero ¿Qué sucede si estos síntomas se alargan en el tiempo?

Según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (Valiente & cols. 2020)  gran parte de la población española, ha desarrollado una serie de patologías como consecuencia del confinamiento, la situación económica, la incertidumbre sobre funcionamiento del Covid-19 y la pérdida de seres queridos como consecuencia de la enfermedad, entre otros factores.

Problemas psicológicos

En este estudio se muestra como 1 de cada 5 españoles, presenta problemas de tipo psicológico a raíz de la situación que estamos viviendo. Los problemas más destacados por estas investigaciones: son ansiedad, depresión y trastorno de estrés post traumático. A estos trastornos, nos gustaría añadir que cada vez son más las personas que acuden a consulta con problemas relacionados con hipocondría, agorafobia, consumo de sustancias y  duelo complicado.

El desarrollo de este tipo de problemas psicológicos durante este período suelen producirse como consecuencia  de la interacción de estar viviendo esta situación que de por sí supone una amenaza junto con estar sometidos a situaciones con un alto nivel de estrés. Esta es la diferencia por la cual, los síntomas que hemos descrito en algunas personas seguramente desaparecerán y en otras no. Gran parte de la población, se está viendo afectada psicológicamente por la situación, pero es importante evaluarnos y observar que si los síntomas que hemos comentado anteriormente, no desaparecen y además presentan cierta gravedad, nos pongamos en marcha para pedir ayuda psicológica.

Si sientes que tras la adaptación a la nueva normalidad, presentas varios de los síntomas que hemos comentado anteriormente y no desaparecen, desde Clínica La Serna, profesionales psicólogos en Fuenlabrada, te recomendamos que contactes con un especialista que pueda ayudarte.

Clínica La Serna dispone de un equipo de psicólogos con una formación de más de 20 años, en trastornos de ansiedad, depresión y Trastorno Obsesivo Compulsivo, entre otros. Por ello, si tienes alguna duda, no dudes en contactar con nosotros.

 

¿Cómo ayudar a un familiar o amigo con depresión?

Cuando la depresión aparece en las personas que más queremos: ¿Cómo puedo ayudar?

 Depresión, trastorno psicológico

A veces sucede que convivimos con un trastorno psicológico de manera indirecta, porque es un allegado o ser querido la persona que lo está sufriendo. Dentro de los trastornos psicológicos en adultos, es la depresión uno de los más frecuentes dentro la población mundial, y por ello es muy habitual que conozcamos a alguien que esté pasando por este momento tan duro.

Es normal que ante esta situación no sepamos qué hacer, cómo reaccionar o incluso que nos frustremos porque nos desborde la preocupación hacia la otra persona. Por eso, el primer paso es identificar si la persona qué está pasando y en segundo lugar, saber cómo podemos ayudar.

¿Cuál son los síntomas en una depresión?

Aunque ya lo hemos comentado en otros post anteriores, nos gustaría recordar cuáles son los síntomas que suele presentar la depresión:

  • Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces
  • Dificultad para conciliar el sueño o tener un exceso de sueño
  • Cambios en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso
  • Cansancio y falta de energía
  • Sentimientos de inutilidad y/o culpa
  • Dificultad para concentrarse
  • Inactividad y/o desinterés por las actividades habituales
  • Sentimientos de desesperanza
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio
  • Pérdida de placer en actividades placenteras, incluyendo la actividad sexual.

La depresión no es un trastorno único, existen varios tipos de depresión y tampoco se presenta de la misma forma en niños que en adultos. Por ello, el primer paso consiste en animar a la persona a la persona a  que acuda a un especialista psicólogo para que lleve a cabo la evaluación y el tratamiento adecuado.

Consejos útiles por profesionales psicólogos

El siguiente paso consistiría en saber cómo actuar frente a esta situación y para ello, los profesionales de Clínica La Serna, psicólogos con sede en fuenlabrada, queremos a facilitar una serie de pautas que pueden ser útiles para ayudar a la persona que está pasando por este momento tan difícil:

 

  1. Sé empático: la persona que está pasando por este proceso, tiene una visión del mundo muy distinta que las personas que no lo padecen. Estar deprimido o no, no es una cuestión de voluntad, por ello no hay que presionar a la otra persona para que cambie su estado de ánimo porque en ese momento no lo hace porque no quiere, es porque no puede.
  2. Hablad de cómo se siente: a todos nos gusta ser escuchados cuando tenemos un problema, en este caso, se hace fundamental que la persona tenga un hombro en el que apoyarse. No hace falta que ofrezcas soluciones a sus problemas si no las tienes, muchas veces ser escuchado es ya una cura de por sí.
  3. Ponte en su lugar: bajo esta situación, sentirse comprendido por el entorno ayuda muchísimo a la hora de salir de este trastorno. Por eso, es importante que no se culpabilice, ni se trate como a un niño ni que se haga sentir inútil a esa persona. Simplemente hay que darle el trato que necesita, como a un adulto que está pasando por un momento difícil.
  4. Anímale a llevar a cabo las recomendaciones del psicólogo: tener un apoyo que ayude a llevar a cabo los ejercicios y las indicaciones, puede resultar muy favorable a la hora de darle un empujón a la terapia. Si la persona está tomando medicación para ayudar a resolver este problema, es muy importante que lleve a cabo las pautas que le haya indicado su psiquiatra.
  5. Ayúdale a aumentar su nivel de actividad: depende de cómo se encuentre la persona, tendrá un mayor o menor nivel de actividad. Puedes animarle a que haga ejercicio o simplemente acompañarle a dar un paseo. El ejercicio es un coadyuvante natural del tratamiento contra la depresión. Si en un principio la persona lo rechaza, no le presiones. A medida que vaya avanzando el tratamiento, seguro que se va animando cada vez más hacia la realización de actividades.
  6. Intentar ayudarle a encontrar las posibles fuentes de estrés: para resolver un problema, es fundamental llegar a la raíz. Puede ser que no haya tenido la oportunidad de hablar sobre qué es aquello que le produce estrés o le preocupa. Como ya hemos dicho, la mayor ayuda que podemos ofrecer en este caso, consiste en escuchar a la otra persona.
  7. Si existen pensamientos suicidas, hablar abiertamente sobre ello: la depresión es un trastorno que presenta gravedad debido a que algunos pacientes muestran ideas o pensamientos suicidas. No hay que asustarse, simplemente podemos preguntarle por qué piensa así y qué podemos hacer nosotros para ayudarle. En este caso es muy importante, que comuniquemos al psicólogo que esté realizando la terapia, la existencia de dichos pensamientos, para que lleve a cabo las estrategias terapéuticas más adecuadas.

 

La depresión es un trastorno que hay que tomar muy en serio. Resulta muy incapacitante para aquellas personas que lo padecen y por ello resulta de gran ayuda apoyar a las personas que lo sufren. Si conoces a alguien que esté pasando por ello y te surgen más dudas sobre cómo ayudar, el equipo de psicología de Clínica La Serna, está a tu entera disposición.

 

Contacta con un Profesional Psicologo