Testimonio Carlos Herrero

Recuerdo cuando inicié el proceso de terapia, la verdad pensé que no tenía «cura», al igual que el color de mi piel, estaba escrito en mis genes el estar siempre asustado y triste.

Cuando Isabel me explico al detalle que me estaba ocurriendo para mi fue como respirar de nuevo, había esperanza,¡podía cambiar!.

La terapia fue intensa y la verdad que me lo tuve que trabajar mucho mucho, pero poco a poco veía cambios, grandes cambios. Solo hay que comprometerse, trabajar y dejarse orientar por el terapeuta.

Ahora practico mindfulness. Creo es de las mejores herramientas para enseñar a tu cerebro estar en el aquí y el ahora, para calmar tu mente. Tiene grandes beneficios.

Creo que con mindfulness estoy aprendiendo que es imposible evitar tener pensamientos, pero que  depende de mi creerlos o hacerles caso. Mis pensamientos no soy yo, el que los observa  y decide qué hacer con ellos, ese si soy yo.

Testimonio Isabel SH

Hace ya más de doce años tuve la fortuna de encontrar, en una búsqueda desesperada, a Isabel Sanz.

En aquellos momentos y tras padecer durante más de catorce años una etapa con un continuo y permanente sufrimiento emocional y psicológico, con reiterados ataques de pánico, ansiedad permanente y puntuales fases de depresión, me decidí a buscar ayuda profesional. Y no lo hice con la esperanza de que alguien pudiese curarme, pues ya me parecía imposible volver a ser una persona con una salud psicológica y un estado de ánimo saludable, sino simplemente con el deseo de que me ayudaran a sobrellevar lo mejor posible mi situación y que no empeorara aún más.

Tras iniciar la terapia con Isabel, psicólogo profesional en fuenlabrada, he de reconocer que los primeros meses fueron difíciles, pues tuve que enfrentarme a una realidad para la que no estaba preparado: que la mayor parte de mi sufrimiento provenía por un lado de una manera incorrecta de interpretar la realidad y por otro, de una amplia gama de pensamientos irracionales que sostenía como válidos y condicionaron mi estado emocional y por tanto mi vida.

Sin embargo, y gracias al efecto combinado de la gran profesionalidad y conocimiento de la terapia cognitivo-conductual de Isabel, de su método de trabajo, en el que me proporcionó las herramientas cognitivas necesarias y supervisó continuamente el uso que de ellas hacía, así como de mi compromiso para llevar a cabo todas sus indicaciones e incorporarlas a mi vida, pude liberarme tras algo más de veinte meses de terapia, de todo ese sufrimiento que limitaba y condicionaba por completo mi vida.

Y lo mejor de todo es que las enseñanzas y el aprendizaje que obtuve en la terapia me siguen acompañando hasta hoy, de modo que ante los inevitables embates de la vida y a pesar de los sinsabores y el dolor que se presenta de vez en cuando, tengo ya incorporadas en mi ser las herramientas que me permiten reducir significativamente mi sufrimiento y afrontar con esperanza y entereza las situaciones que desde entonces se me han presentado en la vida.

Solo puedo recordar a Isabel con una enorme gratitud por lo que aportó a mi vida y a mi bienestar.

Testimonio Patricia G

Quiero compartir con todos vosotros mi experiencia.

Mis problemas con la ansiedad empezaron hace algunos años.

A consecuencia de una temporada complicada a nivel personal, donde se acumulan varios problemas de diferente índole: trabajo, familia, pareja , me empecé a notar que no me encontraba bien, que ya no era yo misma, me costaba pensar claro, me empecé a encontrar triste, empecé a no poder dormir bien, a sentir miedos irracionales, me empecé a alejar de la gente, sentía que mi cabeza no podía parar de pensar , no tenía ganas de ver a nadie. Cada día era más difícil que el anterior. Me agobiaba todo, la gente, el sol, la música, los sitios cerrados… Es entonces cuando empecé una batalla con la que era una desconocida para mi, LA ANSIEDAD. Recurrí a ayuda profesional, enseguida me tratan con medicación. La medicación me ayudó mucho pero pasaba el tiempo y aunque yo me volvía a sentir bien, cuando intentaba dejarla volvían mis miedos y angustias. Me di cuenta después de cuatro años que el tratamiento sin terapia no servía.

Es cuando llegue a la consulta de Isabel, una gran profesional. Me calmaba mucho ir con ella, le ponía nombre a todo lo que me pasaba , y sobre todo lo normalizaba, me sentía entendida y me daba esperanzas y positividad: YO PODRÍA CON ELLO.
Empecé en un nuevo trabajo, una buena oportunidad laboral que no podía dejar escapar. Me costaba mucho afrontar día a día los baches que podían surgir con mis funciones diarias, me costaba mucho comunicarme cuando algo no me parecía bien, o con lo que no estaba de acuerdo. Algo tan sencillo como irme a mi hora a casa y decirle a mis superiores: esto para mañana.
No sabía expresar. Me ponía nerviosa, le daba mil vueltas a la cabeza, no dormía bien, afectaba a mi relación de pareja.
Empezaba a sentir que la situación me controlaba .

Con la ayuda de Isabel y de la terapia, empiezas a entender dónde están los límites de uno mismo y empiezas a respetarte y a respetar a los demás. La importancia de ser una persona asertiva. Saber decir lo que piensas sin sentirte culpable. Hacer lo que consideras mejor para ti aunque no sea lo mejor para los demás. Con esta terapia y con ayuda de Isabel aprendí a trabajar los errores y aceptarlos transformándolos en aprendizaje. Aprendí a saber decir No, a racionalizar. A no sentirme culpable.
No voy a decir que fue fácil. Es muy importante la actitud, constancia y dedicación a lo largo de toda la terapia. A veces piensas que puede no llegar a funcionar pero poco a poco vas dando pequeños cambios.

Ahora soy capaz de disfrutar de mi trabajo sin tener miedo a equivocarme o a tener que expresarme con claridad. He mejorado la relación con mis compañeros y en concreto con mi jefa. Me siento más fuerte y segura de mi misma.

Recomiendo a todo el que se plantee empezar una terapia elegir a un profesional que te haga sentir tan cómod@ como necesitas.

Y recomiendo a Isabel para empezar un camino que no es fácil pero te conduce a mejorar y superar. Sin duda se que cuento con Isabel si vuelvo a tener algún bache en el que necesite ayuda. Y recomiendo la terapia como elemento fundamental para superar los problemas de ansiedad.