MINDFULNESS

¿QUÉ ES MINDFULNESS?

 

Mindfulness o meditación de atención plena, es una práctica budista creada en Occidente por un médico estadounidense llamado Jon Kabat-Zinn. Actualmente se utiliza en psicología como herramienta terapéutica, además de en otros ámbitos como el personal, laboral, educativo y deportivo. Es una forma de meditación en la que se presta atención completa al cuerpo y la mente en el momento presente, sin emitir juicios.

Mindfulness requiere desarrollar la consciencia prestando atención a las cosas , de tal manera que podamos verlas tal y como son, no requiere que cambiemos nada.

 

“MINDFULNESS es la consciencia que desarrollamos al prestar atención de una forma determinada: en el presente, intencionalmente, sin juzgar, sin reaccionar”. (Jon Kabat-Zinn)

 

La práctica continuada de Mindfulness tiene una profunda relevancia para nuestra vida actual. Esta relevancia tiene que ver con el hecho de vivir en armonía con nosotros mismos y con el mundo. Se trata de examinar quiénes somos y con cuestionar nuestra visión del mundo, el lugar que ocupamos en el mismo, así como de desarrollar la capacidad vivir el presente en su máxima intensidad. Ante todo, tiene que ver con el hecho de estar en contacto con el presente, prestando atención a los pensamientos, a las emociones y a las sensaciones del cuerpo

Diversos estudios científicos de Mindfulness avalan que, tras un programa de entrenamiento, se consiguen cambios psicológicos significativos y cambios estructurales a nivel neurológico, observables con técnicas de neuroimagen.

 

¿CUALES SON LOS BENEFICIOS DE MINDFULNESS?

 

Mindfulness mejora la salud física y psíquica, por lo que tenemos una mayor calidad de vida.

Para la práctica terapéutica Mindfulness es muy útil, ya que, a nivel psicológico al ser más conscientes en la experiencia, podemos conectar con lo que sucede en nosotros, y generar otras respuestas, al permitirnos “soltar” los patrones de conducta aprendidos, podemos des-automatizarlos y no seguir viviendo con el piloto automático.

En el campo el campo de la salud, Mindfulness se utiliza en el tratamiento del estrés, la ansiedad, la depresión, en los trastornos obsesivos, TOC, TCA, TDAH la gestión de las emociones, el sueño, etc. Así mismo, también hay beneficios en el tratamiento de enfermedades crónicas, hipertensión, cáncer, el manejo del dolor, reforzar el sistema inmunológico. Y especialmente para la prevención de enfermedades.

 

¿CÓMO ES LA TERAPIA CON MINDFULNESS?

 

La terapia con Mindfulness se realiza a través de meditaciones guiadas por el terapeuta en sesión, después requiere la practica continuada por el paciente sin la necesidad de ser guiadas por el psicólogo.

El proceso de formación en meditación Mindfulness comienza con la concentración en la respiración, nos sirve como anclaje para dirigir la atención, por lo que el proceso de formación en Mindfulness comienza con la concentración en la respiración en cada meditación.

El cuerpo y la respiración nos ayuda a volver al presente a reconectar con el aquí y el ahora. Nos facilitan centrar y calmar la mente. La respiración conecta la mente con el cuerpo.

 

¿Qué es la instrucción en la meditación?

 

mindfulness meditación guiada

mindfulness meditación guiada

La instrucción en la meditación es: Aparezca lo que aparezca (en la mente y en el cuerpo) simplemente obsérvalo. Se trata de ser consciente, de observar, de constatar lo que está haciendo la propia mente en el momento en que dicha acción se está produciendo. Nos damos cuenta de lo que está pasando, nos hacemos conscientes de ello.

Además de la meditación guiada, existe otro tipo de práctica en Mindfulness, a la que llamamos la práctica informal, que no necesita ser guiada, sino que se realiza en cualquier situación de nuestra vida cotidiana,

Elegimos una actividad rutinaria y comenzamos a llevarla a cabo con atención consciente. Se trata de ser conscientes de lo que se hace al mismo tiempo que se hace. Puede ser en momentos cotidianos como cuando nos duchamos, cuando tomamos un alimento, conduciendo, al sacar al perro a pasear… cualquier cosa que hagamos diariamente, intentando cada día “practicar la consciencia” en la actividad que hemos elegido. La práctica informal hace que seamos conscientes de lo que sucede en nuestras vidas en ese momento, podemos salir del piloto automático en el que estamos y ver las cosas tal y como son.

La práctica informal constituye un fin en sí mismo y no solo un mero trámite para conseguir algo distinto que viene a continuación. De no ser así, perderíamos el presente e iríamos hacia el futuro.

La práctica informal hace que vayamos generalizando a todos los momentos del día, lo que sucede en la mente, durante la meditación guiada o meditación formal.

 

LOS TRES PRINCIPIOS BÁSICOS EN MINDFULNESS

 

Los tres principios básicos de Mindfulness son: Presencia, aceptación y discriminación.

  • Presencia: es centrarme en el aquí y el ahora. Es un proceso que sucede necesariamente en el presente. Se trata de estar en contacto con el presente. Podemos pensar en el pasado y en el futuro manteniendo la atención plena, si al pensar en ello, no dejamos de ser conscientes que estamos pensando en el pasado o futuro. Es decir, si nos damos cuenta de que en ese momento no estamos viviendo aquello que aparece en nuestra mente, sólo es un pensamiento, no es la realidad.
  • Aceptación: es aceptarme como soy, aceptar que vienen pensamientos, que van a aparecer. La curiosa paradoja de la vida es que cuando me acepto como soy, entonces puedo cambiar.
  • Discriminación: A medida que se practica la meditación, se hace cada vez más evidente que lo observado es distinto del observador. Si observo en mí una emoción, me doy cuenta de que, aunque sea yo quien tiene la emoción, yo no soy la emoción.
    La conciencia empieza a darse cuenta de que es diferente a sus contenidos, por lo que tengo cierto control.

 

LAS SIETE ACTITUDES DE MINDFULNESS

 

El cultivo de la atención plena requiere mucho más que seguir de forma mecánica una receta. Sólo cuando la mente se encuentra abierta y receptiva pueden producirse el aprendizaje, la visión y el cambio en uno mismo. No basta con poner una postura meditativa y pensar en que algo ocurrirá.

La actitud con la que hacemos la práctica de prestar atención y estar en el presente es crucial y forma parte del entrenamiento.

Existen siete factores relacionados con la actitud que constituyen los principales soportes de la atención plena. De alguna manera, se trata de reencontrarse con el niño sano que todos fuimos en algún momento.

Los siete factores de Mindfulness son No juzgar, Paciencia, Mentalidad del principiante, confianza, No esforzarse, Aceptación y por último, Ceder o soltar.

 

1. No juzgar

Tendemos a categorizar y juzgar nuestra propia experiencia. Estos juicios dominan nuestra mente y nos hacen difícil encontrar la paz en nuestro interior.

 

2. Paciencia

Se trata de cultivar la paciencia hacia nuestra propia mente y cuerpo. Tener paciencia consiste en estar totalmente abierto a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que las cosas se descubren cuando toca.

 

3. La mentalidad del principiante o curiosidad.

Es una mente dispuesta a verlo todo como si fuese la primera vez. Podemos entrenarnos cuando veamos a alguien con quien estamos familiarizados y nos preguntamos si realmente vemos a esa persona con ojos nuevos, o si realmente vemos a esa persona con el reflejo de nuestras propias ideas acerca de ella.

 

4. La confianza

Es el desarrollo de la confianza básica en uno mismo, es escuchar nuestro propio ser, ser nosotros mismos.

 

5. El no esforzarse

Se trata de no hacer. Si nuestro objetivo es que disminuya la intranquilidad, la presión arterial o el dolor, nos induciremos a no intentarlo, nuestro objetivo sencillamente es estar en el presente. Con una buena práctica esos objetivos que teníamos se producirán en nuestro interior.

 

6. La aceptación

La aceptación es ver las cosas como son, en el momento presente, nos gusten o no nos guste, no es resignación, es no poner resistencia porque añadimos más dolor al dolor ya producido. Tenemos que aceptarnos como somos antes de que podamoscambiar. La curiosa paradoja de la vida es que cuando me acepto como soy, entonces puedo cambiar. La resistencia nos priva de la calma.

 

7. Ceder o soltar

Ceder o soltar, es desprenderse. La actitud de ceder es fundamental para la práctica de la atención plena. Es no aferrarse a las cosas. Ej. del mono. Ceder es la forma de dejar que las cosas sean como son y de aceptarlas así. Por ejemplo, en el caso de las dificultades para dormir o el insomnio, lo que ocurre es que, si nos forzamos a dormir, no podemos dormir. Sólo nos dormimos al soltar, al renunciar al control y dejar que las cosas sean como son.

 

MEDITACIONES MÁS CONOCIDADAS

 

Una de las prácticas más utilizada para los principiantes en Mindfulness es práctica de la pasa. Con esta práctica aprendemos a conocer qué es estar en el presente, estar en el aquí y el ahora. Consiste en enseñar la diferencia entre piloto automático y consciencia.
Otras `prácticas conocidas son la Meditación de la respiración y la Meditación de la exploración corporal, que normalmente se utiliza en la terapia con Mindfulness.

 

BIBLIOGRAFIA

 

A continuación, os indico varios libros que me parecen interesantes para todas aquellas personas que quieran conocer más de Mindfulness. Tanto libros enfocados a los niños, como a los adolescentes y a los adultos.
Son muchos los libros que están en el mercado y todos son recomendables, aquí solo os hago mención de algunos de ellos.

Estrés laboral: cómo reconocerlo y prevenir el burnout

El estrés laboral surge cuando las exigencias del entorno de trabajo superan los recursos personales para afrontarlas. Aunque cierta presión puede ser motivadora, cuando se prolonga o se intensifica en exceso, puede derivar en el síndrome de burnout, afectando tanto la salud mental como física.

 

¿Cómo identificar el estrés laboral?. Los sintomas

 

Estrés laboral Síntomas. Psicólogo Estrés Laboral

Estrés laboral Síntomas. Psicólogo Estrés Laboral

Comprender cómo se manifiesta es el primer paso para poder gestionarlo. En este sentido podemos observar una variada sintomatología que se expresa en diferentes niveles:

  • Emocionalmente, con irritabilidad, ansiedad o apatía.
  • Cognitivamente, con dificultad para concentrarse, olvidos frecuentes y pensamientos negativos sobre el trabajo.
  • Físicamente, con dolores musculares, cefaleas, alteraciones del sueño o problemas digestivos.
  • Conductualmente, con absentismo, aislamiento de compañeros o consumo elevado de estimulantes.

 

Estos síntomas no aparecen de forma aislada, suelen estar vinculados a factores como exceso de carga, falta de reconocimiento, conflictos interpersonales o escasa conciliación entre vida personal y profesional. Cuando se mantienen en el tiempo, el impacto puede ser profundo, afectando la motivación y la salud general.

 

¿Cómo actuar cuando tienes síntomas de estrés laboral?

 

Si reconoces en ti algunos de estos síntomas, es importante actuar antes de que el desgaste sea mayor. Establecer límites claros entre trabajo y vida personal, organizar las tareas en bloques realistas y practicar pausas breves durante la jornada son estrategias útiles.

En cualquier caso, si el malestar persiste o sientes que no puedes manejarlo solo/a, acudir a consulta psicológica como por ejemplo Clínica La Serna, expertos psicólogos en fuenlabrada,  puede ayudarte a desarrollar herramientas de afrontamiento y recuperar tu equilibrio.

 

Si requieres de ayuda profesional sobre el estrés laboral, en Clínica La Serna expertos en psicología en adultos y psicología infantil en Fuenlabrada, te ayudamos a recibir un diagnóstico preciso y comenzar el tratamiento adecuado. Puedes contactar con nosotros aquí

Estimulación cognitiva en personas con deterioro cognitivo

La demencia y el deterioro cognitivo son condiciones que afectan no solo la memoria, sino también, en ocasiones, pueden influir en el lenguaje, la atención, la capacidad de resolver problemas y, en general, la calidad de vida de quien las padece. Sin embargo, existen intervenciones que pueden ayudar a entender este proceso, fortalecer habilidades preservadas y mejorar el bienestar emocional. Una de las herramientas de la neuropsicología más eficaces es la estimulación cognitiva.

 

¿QUÉ ES LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA?

 

estimulacion cognitiva actividades

estimulacion cognitiva

La estimulación cognitiva es un conjunto de actividades mentales diseñadas para mantener o mejorar las capacidades mentales en personas que presentan alteraciones cognitivas. Estas actividades pueden incluir ejercicios de memoria, atención, lenguaje, cálculo, orientación y funciones ejecutivas. Estas actividades no solo estimulan el cerebro, sino que también fomentan la interacción social y emocional.

Dicha estimulación está estructurada, individualizada y guiada por el profesional para adaptarlo al nivel de deterioro cognitivo de la persona y potenciar aquellas capacidades que se encuentren preservadas.

Si requieres de ayuda profesional contacta con los especialistas de la Clinica de la Serna que te asesoraran sobre dicho procedimiento.

BENEFICIOS DE LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA EN PERSONAS CON DEMENCIA

 

  • Enlentecimiento del deterioro cognitivo: Ayuda a preservar habilidades cognitivas durante más tiempo.
  • Mejora del estado de ánimo y reducción de la ansiedad y/o agitación: Favorece la autoestima, reduce síntomas depresivos y mejora la motivación.
  • Incremento de la autonomía: Promueve la funcionalidad en actividades básicas del día a día.

 

¿A QUIÉN VA DIRIGIDA LA ESTIMULACIÓN COGNITIVA?

 

La estimulación cognitiva es útil para todas las personas mayores de edad avanzada. Por un lado, cuando no se han evidenciado dificultades, es importante realizarlo para prevenir su aparición. Por otro lado, cuando dichas dificultades comienzan a aparecer, es importante realizar dicha estimulación desde fases leves hasta fases avanzadas:

 

  • En fases de Deterioro Cognitivo Leve (DCL), puede ayudar a frenar el avance hacia una demencia establecida.
  • En fases de Deterioro Cognitivo Moderado, mejora la calidad de vida y se establecen pautas de manejo conductual en el domicilio.
  • En fases de Deterioro Cognitivo Avanzado, se realizan estimulaciones sensoriales para fomentar su conexión con el entorno y se establecen pautas de adaptación.

 

El deterioro cognitivo puede tener diversas causas, siendo las más comunes las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, demencia vascular, la demencia con cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal o el Parkinson en fases avanzadas. También puede estar relacionado con accidentes cerebrovasculares (ACV), traumatismos craneoencefálicos, infecciones del sistema nervioso central, consumo crónico de sustancias o condiciones médicas específicas. Detectar la causa específica es fundamental para orientar el tratamiento adecuado.

 

Si requieres de ayuda profesional sobre la estimulación cognitiva, en Clínica La Serna expertos en psicología en adultos y psicología infantil en Fuenlabrada, te ayudamos a recibir un diagnóstico preciso y comenzar el tratamiento adecuado.

Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH): ¿Qué es y cómo nos afecta?

El Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH) es un trastorno neurobiológico que afecta tanto a niños como a adultos. Se puede presentar de tres maneras: predominantemente con falta de atención, predominantemente con hiperactividad o de manera combinada.  Aunque estos síntomas son comunes en la infancia, el TDAH puede continuar en la edad adulta, impactando en la vida personal, académica y laboral de quienes lo padecen.

 

Síntomas del Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención

 

Los síntomas del TDAH varían de una persona a otra, pero los más comunes incluyen:

  • Déficit de atención: Dificultad para concentrarse, olvidos frecuentes y desorganización.
  • Hiperactividad: Movimiento constante, dificultad para quedarse quieto o calmo.
  • Impulsividad: Toma de decisiones rápidas sin pensar en las consecuencias, interrupción de conversaciones, dificultades para esperar su turno.

 

¿Qué causa el TDAH? 

 

Aunque la causa exacta del TDAH aún no está completamente clara, se sabe que factores genéticos, neurobiológicos y ambientales pueden influir en su aparición. Es importante destacar que el TDAH no es causado por una falta de disciplina o por malos hábitos de crianza.

 

Evaluación del Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH)

 

Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH)

Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH)

La evaluación del Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH) es un proceso detallado que implica una serie de pasos para obtener una visión completa del comportamiento y las dificultades que presenta la persona. A continuación, te explicamos cómo se lleva a cabo este proceso:

  1. Entrevista clínica: El primer paso en la evaluación es una entrevista clínica con el paciente y, si es un niño, también con sus padres o cuidadores para poder recopilar información sobre la historia clínica.
  2. Evaluación neuropsicológica: Exploración a través de pruebas estandarizadas para evaluar funciones cognitivas, como la memoria, la atención, la capacidad de resolución de problemas y la s habilidades de concentración.
  3. Diagnóstico diferencial: Es fundamental realizar un diagnóstico diferencial para asegurarse de que los síntomas no sean atribuibles a otros trastornos médicos o psicológicos. Esto permite confirmar que los síntomas están relacionados específicamente con el TDAH y no con otras condiciones que puedan compartir síntomas, como trastornos de ansiedad, depresión o problemas de aprendizaje.

 

Tratamiento del TDAH

Para el tratamiento del TDAH, la terapia cognitivo-conductual junto a la neuropsicología es útil para desarrollar habilidades de organización, autocontrol y regulación emocional. Es fundamental que el tratamiento sea supervisado por un profesional y adaptado a las necesidades específicas de cada persona. Además, el apoyo familiar y escolar juega un papel crucial en la gestión del TDAH. El TDAH es un trastorno tratable, y con el apoyo adecuado, las personas que lo padecen pueden llevar una vida plena y exitosa.

 

Si sospechas que tú o alguien cercano podría tener TDAH, en Clínica La Serna expertos en psicología en adultos y psicología infantil en Fuenlabrada, te ayudamos a recibir un diagnóstico preciso y comenzar el tratamiento adecuado.

 

¿Qué es la neuropsicología?

La neuropsicología es una disciplina de la psicología que estudia la relación entre el cerebro y el comportamiento humano, específicamente cómo las estructuras y funciones cerebrales influyen en los procesos mentales, cognitivos, emocionales y conductuales.

Esta rama de la psicología se centra en evaluar cómo las alteraciones o lesiones en el cerebro. Por ejemplo, trastornos del neurodesarrollo, ictus, traumatismos craneoencefálicos, enfermedades neurodegenerativas, entre otros. Dichas alteraciones o lesiones afectan a funciones como la memoria, la atención, el lenguaje, la percepción, las emociones o las habilidades motoras.

 

¿CÓMO ES UNA EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA?

 

que es la neuropsicología

que es la neuropsicología

La evaluación neuropsicológica es un proceso integral que tiene como objetivo examinar las funciones cognitivas de una persona. Es decir, cómo piensa, aprende, recuerda y resuelve problemas para poder identificar trastornos cognitivos, problemas de aprendizaje, dificultades emocionales o conductuales. Los pasos para una evaluación neuropsicológica son los siguientes:

  1. Entrevista clínica: recopilación de información sobre el historial médico, académico y social de la persona.
  2. Pruebas estandarizadas de diferentes capacidades cognitivas.
  3. Análisis de los resultados, identificando fortalezas y debilidades cognitivas.
  4. Informe y diagnóstico

 

¿EN QUÉ CONSISTE LA REHABILITACIÓN COGNITIVA?

 

La rehabilitación neuropsicológica es un conjunto de intervenciones terapéuticas individualizadas y diseñadas para maximizar la autonomía y la calidad de vida de la persona, ayudándole a adaptarse mejor a las consecuencias cognitivas y emocionales de su afección.

Para ello, se utilizan diferentes tipos de estrategias basadas en los siguientes mecanismos: restauración (recuperar funciones cognitivas afectadas), compensación (potenciar habilidades preservadas) o sustitución (aplicar herramientas para minimizar las dificultades cognitivas).

 

En Clínica La Serna, te podemos ayudar a realizar una evaluación neuropsicológica y poder conocer el impacto tras una alteración cerebral, diagnósticos de trastornos neuropsicológicos, así como guiar la intervención terapéutica, ayudar a comprender las dificultades y establecer estrategias de rehabilitación individualizadas.

Duelo ante una ruptura de pareja

Superar una ruptura de pareja

La ruptura de pareja es un proceso emocional desafiante, una montaña rusa de emociones y pensamientos que puede impactar profundamente la vida de quienes lo experimentan. Desde una perspectiva terapéutica podríamos entenderlo como un proceso en el que se dan diferentes etapas, y que implica afrontar emociones difíciles, pero también puede suponer una oportunidad de crecimiento personal.

El Duelo

Cuando finaliza una relación de pareja, se desencadena un proceso emocional complejo, el duelo. Aunque normalmente lo asociamos a pérdidas por muerte, el duelo es el proceso de elaboración que se da tras una pérdida, se trata del proceso necesario para poder adaptarnos a la nueva realidad. Son sentimientos que nos gustaría evitar, pero que finalmente nos conducirán a adaptarnos a la nueva situación que nos está tocando vivir.

Socialmente el duelo por ruptura de pareja es uno de los menos “permitidos”, rápidamente nuestro entorno social nos empuja a la búsqueda de una nueva relación o actividad que pueda “tapar” la tristeza u otras emociones desagradables, sin respetar un periodo de integración de la pérdida y adaptación a la nueva realidad. Buscamos cambiar el actor, pero mantenemos el personaje, sin tener en cuenta la oportunidad que tenemos de revisar nuestro papel y el papel que desempeña la pareja en nuestras vidas, y actualizarlo si es necesario.

Otros duelos a tener en cuenta

Otro error muy común es no tener en cuenta otros duelos secundarios a la pérdida principal, que la persona debe transitar también en este proceso. Pueden ser, por ejemplo, la pérdida de amigos comunes a la relación, pérdida de relación con la familia política si es un pilar importante, actividades y planes que realizábamos con la pareja, proyecto de vida futura que hay que retocar en la nueva situación, pérdida de capacidad económica o de tiempo compartido con los hijos. Es importante tener en cuenta y trabajar estas pérdidas para seguir transitando el camino del duelo.

 

Etapas en el duelo de una ruptura de pareja

Superar una ruptura de pareja, y las pérdidas que conlleva, tiene un ritmo propio y personal, y el acompañamiento psicológico puede ser importante en este proceso, en el que podemos señalar diferentes etapas o fases, que no tienen por qué darse ni en este orden ni con esta nitidez.

Negación/Shock

En esta etapa se pueden experimentar dificultades para aceptar la realidad de la situación y sentirnos abrumados por emociones intensas como incredulidad, confusión y desorientación, sobre todo en el caso de la persona que no toma la decisión.

En el caso de la persona que toma la decisión, puede vivirse más desde la irrealidad, distancia o insensibilidad, en el sentido de no saber lo que siento.  Es importante validar y normalizar estas reacciones emocionales, necesitamos un tiempo para metabolizar la nueva situación.

Ira y Resentimiento

La fase de ira y resentimiento puede surgir como una reacción natural ante sentimientos de injusticia, traición o abandono percibido. Se pueden experimentar una amplia gama de emociones intensas, que van desde la frustración y la irritabilidad hasta la hostilidad y el resentimiento hacia la expareja. Aunque son emociones desagradables, son útiles para poner distancia emocional, incluso si se comparten hijos, puede ser necesaria una distancia para adaptarse al nuevo tipo de relación.

Dolor y Tristeza

La fase de dolor y tristeza se caracteriza por una profunda sensación de pérdida, angustia e incertidumbre respecto al futuro. Se pueden experimentar síntomas de depresión, como tristeza persistente, pérdida de interés en actividades previamente placenteras y dificultades para dormir o concentrarse. Es crucial ofrecer un espacio seguro para que las personas expresen su dolor y procesen su duelo de manera saludable.

Culpa

Se puede dar tanto en la persona que abandona, por haber truncado el proyecto vital, como en la persona abandonada, planteándose qué cosas ha hecho o dejado de hacer o podría haber hecho de otra forma. Esta es una de las fases más dañinas y menos útiles del proceso, no siempre se da, pero si es así es importante trabajar sobre ello.

Aceptación y Renovación

A medida que avanzamos en nuestro proceso de duelo, la tristeza puede dar paso a la nostalgia, no necesariamente relacionada con la pareja, puede ser simplemente de la vida en pareja. También comienza una reconexión con el mundo, retomando contactos sociales y a veces relaciones de transición, explorando nuevas aficiones o hábitos, se empieza a salir del túnel. En esta etapa, se comienza a reconstruir la vida.

 

Cuestiones a abordar en la terapia

Es importante señalar que cada situación es diferente y requiere trabajar cuestiones adaptadas a ella. Algunas de las cuestiones que puede ser necesario abordar en terapia serían, por ejemplo, examinar patrones de pensamiento que interfieren en el avance del proceso y promover una visión más adaptativa de la ruptura o trabajar habilidades de comunicación asertiva para expresar sentimientos y necesidades de forma clara y respetuosa.

 

Por si puede ser de ayuda, señalamos a continuación algunas recomendaciones generales a tener en cuenta:

  • la expresión emocional, el duelo necesita expresarse, busca un entorno seguro para ello, personas que supongan un apoyo y que sepan respetar y validar tus emociones.
  • enfócate en el autocuidado, hacer ejercicio regular, realizar actividades de ocio, llevar una alimentación saludable y una buena rutina de sueño.
  • explora nuevas metas, intereses y relaciones significativas.
  • tómate un tiempo sin contacto con tu expareja o, si es absolutamente necesario, que sea el mínimo y de la forma que provoque menos malestar. Ya habrá tiempo más adelante de decidir qué tipo de relación se quiere mantener, si hay hijos, por ejemplo, que pueda ser más cercana o cordial.
  • puede ser interesante posponer ciertas gestiones, si hay que disolver bienes comunes u otras cuestiones burocráticas que no sean importantes, hasta que estemos mejor y seamos más capaces de tomar decisiones.

 

En cualquier caso, si sientes que no avanzas, o que necesitas apoyo, desde la consulta de psicología Clínica La Serna proporcionamos acompañamiento en el proceso de recuperación de una ruptura de pareja, no dudes en consultarnos.

Inteligencia emocional: la clave del bienestar

La inteligencia emocional es un concepto que seguramente habrás oído muchas veces, pero no siempre se transmite de forma correcta, por lo que puede dar lugar a una concepción un tanto errónea del mismo. Es muy frecuente que este concepto se asocie con la idea de que gracias a la inteligencia emocional, alcanzaremos un estado permanente de felicidad,  a través de controlar y/o reprimir aquellas emociones negativas que surgen en nosotros (nada más lejos de la realidad)

¿Qué es la inteligencia emocional?

Realmente, la inteligencia emocional consiste en tener la capacidad de  sentir, entender y gestionar los estados emocionales de uno, mismo con la intención de aceptarlas y por lo tanto conseguir equilibrarlas. La clave de esta idea  consiste en  equilibrar y aceptar las emociones ya que, aquello que pretendo controlar y reprimir, normalmente se descontrola y/o desborda generando estados emocionales negativos muy intensos.

¿En qué consiste la inteligencia emocional?

Pero ¿En qué consiste exactamente? Bien, lo mejor es verlo con un ejemplo:

  • Si he tenido un mal día, no lo puedo asociar a una situación en concreto y me siento mal, lo primero que habría que hacer es identificar qué emoción estoy sintiendo.
  • A continuación sería importante analizar de dónde proviene dicha emoción. A veces sucede que vamos viviendo nuestro día a día y no nos damos cuenta de la cantidad de cosas (tanto positivas como negativas) que nos pueden estar afectando a lo largo del mismo.
  • Si tenemos claro qué es aquello que nos ha hecho sentir mal, debemos respetar el ciclo natural de esa emoción (es decir si estoy enfadado, aceptar que lo estoy y esperar a que se me pase) ya que si la interrumpo, estaré propiciando una especie de proceso de acumulación que se puede volver un tanto “peligrosa”(cuantas veces no habremos “explotado” emocionalmente por situaciones que no tenían tanta importancia como consecuencia de haber acumulado conflictos emocionales anteriores)
  • Una vez que esta emoción haya pasado, resulta conveniente no quedarnos “enganchados” en esa sensación de malestar, sino más bien buscar una solución a aquello que me ha producido dicha emoción para saber gestionarlo en futuras ocasiones.

 

¿Cómo puede ayudarme la inteligencia emocional?

 

En Clínica La Sena, psicólogos profesionales en Fuenlabrada, sabemos que gracias a la inteligencia emocional,  se puede alcanzar un mayor equilibrio psicológico. Esto significa que se puede aprender a regular las emociones sin pasar de una a otra con una intensidad inadecuada (en el caso de la alegría puede resultar positivo experimentar una alegría intensa, pero si hablamos de la tristeza, la cosa cambia)

Por otro lado, saber regular las emociones proporciona una mejor capacidad de análisis frente a los problemas. Si no me dejo arrastrar por estados emocionales muy intensos, seguramente podré visualizar mejor las posibles soluciones a un problema, que si me dejo llevar en ese momento por aquello que estoy sintiendo de manera descontrolada.

Inteligencia emocional y relaciones personales

La inteligencia emocional también nos ayuda a mejorar las relaciones personales. Si soy capaz de identificar y entender con claridad las emociones en mí, me resultará más fácil entender las reacciones emocionales del otro. Gracias a ella, se facilita la comunicación entre personas ya que me ofrece la posibilidad de comunicarme de una manera más clara sobre lo que pienso y siento, sin dejar espacio a posibles malentendidos.

 

Es normal que nos resulte dificultoso de primeras hacer un análisis de estas características ya que como hemos comentado, la tendencia general que impera en nuestra sociedad es la de reprimir las emociones, fingir y empujarnos a ser felices o a mostrar una cara al mundo que no se corresponde con la realidad. Esta idea es totalmente perjudicial, el ser humano tiene emociones de todo tipo porque las necesita para su supervivencia y nadie en nuestros estados de desarrollo más tempranos como son la infancia o la adolescencia, nos ha enseñado qué son estas emociones y cómo manejarlas.

No por ello, tenemos que rendirnos y pensar que por ser adultos, no conseguiremos alcanzar este objetivo. La inteligencia emocional tiene una base común que ya hemos explicado, entender y aceptar las emociones, pero puede resultar muy particular alcanzar este conocimiento en cada uno de nosotros. Todas las personas estamos expuestas a interpretar la realidad bajo nuestros esquemas de pensamiento, a nuestra forma de ver la realidad como consecuencia del aprendizaje que hemos llevado a cabo a lo largo de nuestra vida.

Por ello, resulta muy útil la opinión objetiva de un experto que nos ayude de manera personalizada y sobre todo objetiva a desentrañar cuáles son esos esquemas y a dotarnos de herramientas que nos permitan crear nuestro propio sistema de Inteligencia emocional. Por ello, si estás interesado en crecer personalmente a nivel emocional, en Clínica La Serna te podremos ayudar.

PROCASTINACIÓN: Cómo dejar de aplazar mi felicidad.

¿Qué es Procrastinar?

Procrastinar consiste en posponer aquellas tareas que nos desagradan con el fin de realizarlas en un futuro. Frases del tipo: “Tengo tiempo” o  “Mañana lo haré” es el pie que da paso a la procrastinación, bajo la falsa creencia de que realmente nos hemos comprometido a hacerlo en un futuro cercano.

Pero ¿Qué sucede cuando esa procrastinación está ligada a tareas importantes? o ¿Por qué procrastino si luego me siento mal? 

Aquí podemos observar cómo este tipo de frases neutras pueden tener un trasfondo que no conocemos y que conviene explorar. No acabar una tarea importante o procastinar con frecuencia a pesar de que luego puedan sobrevenir sentimientos negativos (como la culpa) nos indica que hay una serie de obstáculos (más allá de la pereza) que no permiten avanzar.

Causas de la procrastinación

Las causas de la procrastinación no son tan evidentes como parecen y pueden ser muy variadas. Tener un afán extremo de perfeccionismo es uno de los ejemplos de porqué llevamos a cabo esta conducta. La trampa de la perfección es que es subjetiva y en este caso, si somos esclavos de esta idea, nunca vamos a quedar satisfechos con el trabajo realizado: siempre se puede mejorar. Esta idea errónea, nos puede conducir hacia la frustración, generando a su vez emociones desagradables lo que probablemente, produzca la evitación del inicio de la tarea o actividad que tengamos que realizar.

El propio miedo de creer que no somos capaces de hacerlo, también favorece el aplazamiento. A veces nos enfrentamos a actividades nuevas con las cuales no estamos familiarizados, y esto puede poner en tela de juicio la percepción de nuestra autoeficacia (la confianza en la propia capacidad para lograr los resultados pretendidos)

Si tenemos un esquema mental de autoeficacia un tanto negativo, es muy probable que creamos que al realizar cualquier tipo de tarea ésta, saldrá irremediablemente mal. Este pensamiento esconde la creencia de que es horrible fallar, no dejando espacio al error, cuando precisamente los errores forman parte del aprendizaje en la vida y son los que nos permiten crecer.

Otro factor a tener en cuenta es estar sufriendo algún tipo de proceso depresivo. La depresión es un trastorno en el cual nos falta la energía y la motivación suficiente como para poder llevar a cabo cualquier tipo de actividad (entre otros síntomas) Aquí hablamos de un problema clínico que es muy importante tratar ya que, sus consecuencias son muchas y el propio hecho de dejar de hacer cosas hace que estemos menos motivados para llevarlas a cabo. Es un círculo vicioso que se retro alimenta y que es necesario tratar para poder cortarlo.

Consejos para conseguir nuestros objetivos

Como ya hemos comentado, para poder reducir al máximo la procrastinación es importante reconocer qué emociones y pensamientos obstaculizan la consecución de nuestros objetivos. Con los ejemplos que hemos descrito anteriormente, esta parte del trabajo hacia la productividad personal, estaría resuelto. Desde Clínica La Serna, te vamos a mostrar una serie de consejos para que puedas pasar a la acción.

  1. Crea un plan de acción para la realización de la tarea. Es fundamental poner una fecha de inicio y fin de la tarea que vamos a realizar. Por ello, es importante ponernos un plazo para llevarla a cabo y comprometernos con el mismo. No pasa nada, si en algún momento ves que tu rendimiento baja, siempre y cuando lo compenses de manera razonable más adelante. Lo bueno de establecer un calendario para realizar el trabajo, es que permite la organización del mismo sin correr el riesgo de no llegar a tiempo.
  2. Organiza un plan de acción por pasos. Suele suceder que si vemos las tareas como un conjunto, nos podemos agobiar por ver todo el camino que tenemos que recorrer hasta que llegamos a su fin. Por ello, es mejor dividir la tarea en subtareas e ir poniendo un plazo aproximado para realizarlo. Utiliza una visión del presente, es decir focalízate en empezar y terminar la tarea que te toque ese día sin pensar en todo el proceso que queda por delante.
  3. Crea un ambiente adecuado para realizarlas. Un espacio de trabajo desordenado, con mucho ruido, mal ventilado o muy pequeño, nos puede condicionar a la hora de realizar nuestro trabajo. Es importante que, en la medida de lo posible, generes un espacio donde te puedas sentir cómodo. Si el ambiente donde realizo mis tareas es desagradable, me va a costar más llevar a cabo cualquier tipo de actividad.
  4. La importancia de dar el primer paso. El momento en el que damos comienzo al inicio de una actividad, es crucial para generar la motivación suficiente como para continuar con ella. Es decir, en vez de darle vueltas y vueltas a lo que tienes que hacer, lánzate a realizarlo aunque sea solo 5 minutos. Seguro que muchas veces te habrás dado cuenta que lo que realmente cuesta es empezar, pues bien, rompe ese círculo vicioso siendo más “hacedor” que “pensador”. La inapetencia y /o inseguridad, solo dura unos segundos, enfréntate a ella.
  5. Establece una rutina. Las conductas que repetimos se terminan convirtiendo en hábitos. Establece una rutina y verás cómo poco a poco, te va a suponer menos esfuerzo, llevar a cabo esa actividad que tanto te cuesta. Nuestro cerebro integrará esta nueva actividad como algo que forma parte del día a día y no le costará afrontar la realización de esta nueva conducta adquirida.
  6. Conócete a ti mismo y actúa en consecuencia. Las personas tenemos diferentes niveles de actividad y estos varían a lo largo del día. Hay personas que son muy activas por la mañana y otras que funcionan mejor por la tarde. Si la tarea te lo permite, llévala a cabo en ese momento del día en el cuál te sientes más “fresco”. No te obligues a trabajar en momentos en los que sabes que el rendimiento es peor ya que, puede desembocar en una desagradable sensación de frustración.
  7. Sé asertivo y di “no”. A veces nos cargamos con obligaciones y nos vemos saturados por el simple hecho de no saber decir “no” a todo lo que se nos pide. Es importante ser realista con aquello que podemos y no podemos hacer por falta de tiempo y/o habilidades. Muchas veces es mejor decir un “no” asertivo, que caer en una falta de compromiso.
  8. Hazlo de manera creativa. Utiliza materiales que te gusten y de la forma más divertida que se te ocurra. Esto le proporcionará un incentivo extra a la actividad.
  9. Prémiate con cada pequeño objetivo alcanzado. Después de realizar la actividad del día, haz aquello que te guste. Has terminado tu trabajo y mereces relajarte o disfrutar con aquellas cosas que más te motivan. Puedes planificar qué “caprichos” te vas a conceder, en función del objetivo que hayas alcanzado.
  10. Evita distracciones. Cuando aplazamos nuestro trabajo, solemos dejarnos llevar por todas aquellas distracciones que nos “impiden” acabar nuestras obligaciones. De esta manera tenemos la excusa perfecta que justifica por qué no hemos conseguido nuestro objetivo diario. Pospón estas distracciones para los momentos de descanso, es fundamental que respetes tu horario de trabajo.
  11. Tacha aquellas tareas ya realizadas. Observar el trabajo que ya hemos realizado, nos da impulso para acabar lo que hemos empezado. Apunta en una libreta cada tarea a trabajar y tacha aquellas que hayas finalizado. Por ejemplo, si vemos que estamos a dos objetivos de acabar nuestra actividad y que ya hemos trabajado gran parte de las tareas propuestas, nos costará menos terminar. En cambio sí nos centramos en la idea de que aún nos queda una parte del trabajo para poder terminarlo de manera completa, seguramente nos sentiremos frustrados y nos parecerá que aún nos queda mucho por hacer.

¿De ámbito profesional o personal?

Un aspecto que nos gustaría comentar es que normalmente, la procrastinación es un concepto que solemos relacionar con el ámbito laboral y por ello si esto no nos sucede con respecto a nuestras obligaciones, podemos creer que este concepto que hemos definido, no nos afecta.

Si nos paramos a pensar por un momento, realmente no solo procrastinamos tareas o actividades, a menudo sucede que también aplazamos cuestiones de índole personal: tomas de decisiones con respecto al rumbo de nuestra vida, resoluciones de conflictos con otras personas, peticiones o incluso nuestra propia felicidad. Cuántas veces no habremos pensado “Ya haré esa actividad que tanto me gusta” “Ya hablaré con esa persona” o incluso “Cuando esté preparado, ya daré ese paso en mi vida”. Todas estas decisiones también se ven afectadas por los motivos que hemos mencionado antes: la incertidumbre, la perfección, el miedo y el estado anímico que podamos estar experimentando.

Por ello, en Clínica La Serna queremos ayudarte a analizar qué es aquello que te impide tomar las riendas de tu vida tanto a nivel personal como profesional. Ser fieles a nuestras necesidades, deseos u objetivos vitales nos siempre es fácil, pero dar el paso para ajustarnos a ello nos aproxima a la obtención de una vida satisfactoria y plena.

 

Por ello, si sientes que existe algún obstáculo que te impide avanzar en tu vida no dudes en contactar con nuestro equipo de psicólogos La Serna.

Dossier para el tratamiento del duelo

Objetivo: recolocar a la persona fallecida psicológicamente a través del procesamiento emocional de la pérdida. Conseguir que el paciente sienta esa pérdida de manera natural y no de manera ansiógena o con emociones de tristeza profunda.

 

*IMPORTANTE: establecer muy buena alianza terapéutica para poder llegar junto con el paciente a sus emociones. Sin este paso, será difícil reelaborar sus emociones.

 

Evaluación tratamiento de duelo

  1. Quién era la persona.
  2. La naturaleza del apego.
    • La fuerza del apego:
    • La seguridad del apego
    • La ambivalencia en la relación
    • Los conflictos con el fallecido son también determinantes.
  1. Tipo de muerte: enfermedad crónica, suicidio, etc.
  2. Antecedentes históricos: si ha habido pérdidas anteriormente y cómo se desarrolló el duelo.
  3. Variables de personalidad: estilos de afrontamiento, patologías previas y/o actuales. Resulta más difícil elaborar las pérdidas en personas con Trastorno Límite de la Personalidad o con un Trastorno Narcisista.
  4. Variables sociales: Si el paciente tiene creencias religiosas y si posee un círculo de apoyo social y/o mascotas.
  5. Otros tipos de estrés simultáneos: Cambios vitales importantes después de la pérdida: económicos, familiares, sociales.

 

Tareas en el tratamiento de duelo

  1. Aumentar la realidad de la pérdida.

Gestionarlo a través de preguntas orientadas hacia eventos reales que han sucedido en torno a la pérdida del fallecido. Esto ayuda al paciente a conectar con la realidad.

 ¿Dónde se produjo la muerte? ¿Cómo ocurrió? ¿Quién te lo dijo a ti? ¿Dónde estabas cuando te enteraste? ¿Cómo fue el funeral? ¿Qué se dijo en el servicio religioso?

  • Adaptar estas preguntas a las modalidades de rito funerario que se están realizando a causa del COVID-19.

¿Cómo llevasteis a cabo la despedida? ¿Os reunisteis por medio de alguna plataforma virtual? ¿Qué se dijo de la persona fallecida? ¿Habéis hecho algún tipo de homenaje?

En el caso de poner altares o recordatorios en casa, es importante vigilar que no están expuestos más tiempo del debido porque entonces se produce un proceso de “momificación”.

Si no se ha realizado ningún ritual se puede aconsejar a la persona fallecida cómo realizarlo en esta circunstancia tan especial.

 

  1. Ayudar a la persona asesorada a tratar tanto las emociones expresadas como las latentes.

En esta tarea se pretende identificar las emociones que generan el fallecimiento del ser querido intentando identificarlas y poniéndole nombre. Puede ser que en este proceso, las emociones se desplacen hacia otras personas (el médico, el gobierno, las funerarias, el propio virus…) Es importante identificarlas, ver hacia quién van dirigidas (establecerlo por partes) y darles su significado. Hay una serie de emociones que suelen ser las más comunes en los procesos de duelo. Es importante explorarlas teniendo en cuenta la relación que el paciente tenía con la persona fallecida. Esto nos va a dar muchas pistas de cara a la intervención.

Emociones a explorar:

  • Enfado
  • Tristeza
  • Culpa
  • Ansiedad o impotencia

Técnicas para un correcto tratamiento del duelo

Rueda de las emociones:

Esta técnica sirve para que la persona identifique las emociones que está experimentando en este momento. Lo importante de esta técnica es evaluar aquellas emociones secundarias que pueden estar enmascarando a las emociones primarias. Evocar también emociones positivas hacia la persona perdida. (VER ANEXO).

Carta a la persona fallecida:

Esta técnica narrativa es más proyectiva, no tan directa como la anterior. Con esta técnica podemos acceder a las emociones y pensamientos del paciente, minimizando el impacto de sus resistencias.

Dibujar:

En este caso podemos pedirle al paciente que dibuje las diferentes emociones que siente, dándole una forma, un color, etc. Es una versión de la técnica anterior, para aquellos pacientes que muestran unas resistencias más fuertes aún.

Silla vacía: es una técnica que simula la presencia del fallecido. Esta técnica tiene como objetivo, que el paciente le puede hablar a la silla como si en ella estuviese la persona que ha desaparecido. Así podrá expresar aquello que piensa o incluso, algún asunto pendiente que tuviera con la persona fallecida.

  

Tener un contacto en el entorno para hablar de sus emociones:

Es importante que fuera de la clínica la persona pueda hablar de sus emociones con alguien cercano. Esto permite mantener el trabajo realizado en consulta y desarrollarlo en su contexto cotidiano. Además, si la alianza con el paciente es buena, podemos recoger lo que se comentó en esa conversación. Le pediremos que haga una lista de aquellas personas a las que puede llamar para hablar en caso de que lo necesite.

Reestructuración cognitiva: esta técnica se puede aplicar pero se recomienda que sea hacia el final de esta etapa. Lo más importante en un principio, es que el paciente pueda estar y ser en consulta, que tenga un espacio donde expresarse emocionalmente sin miedo. Seguramente el paciente presente distorsiones cognitivas que le estén impidiendo realizar el duelo con normalidad, pero esta técnica es muy confrontativa por lo que se recomienda realizarla cuando se han podido identificar las emociones en el paciente y se sienta seguro con ellas.

 

*IMPORTANTE: Hay que respetar los tiempos del paciente. Si se muestra reacio a expresar sus emociones, hay que ir poco a poco. Es importante hacer un proceso de reevaluación del estado del paciente a la vez que se aplican las técnicas. Es fundamental que el paciente salga estable de la sesión para no producir una desregulación que pueda perjudicarle gravemente. EXPLORAR CONDUCTAS O IDEACIONES SUICIDAS.

 

  1. Ayudar a superar los diferentes obstáculos para reajustarse después de la pérdida.

Esta tarea está centrada en ayudar al paciente a asumir aquellos roles o responsabilidades que tenía la persona fallecida. Para ello es importante empoderar al paciente, ya que aquí se produce un cuestionamiento de las capacidades personales junto con la pérdida del ser querido. 

Técnicas:

Evaluar a nuestro “Crítico Interno”: es una técnica que se centra en aquellas distorsiones cognitivas que se encuentran en la percepción de la autoeficacia del paciente. Cuando el paciente se tenga que enfrentar a realizar tareas nuevas de las que se encargaba la persona fallecida, seguramente le asalten muchas inseguridades. Para ello podemos utilizar un autorregistro de estos pensamientos para luego tratarlos. Es importante hacer una lista de sus cualidades positivas para que vea reflejado que tiene buenas cualidades de afrontamiento.

 

Situación desencadenante Voz crítica: qué me estoy diciendo ¿Cómo me hace sentir? Distorsiones que conlleva Pensamientos alternativos

 

 

Organización de tareas y resolución de problemas:

Con la nueva situación del paciente, resulta importante organizar aquellas tareas que el paciente tenga que realizar solo a partir de ahora.

Elaboración de lista de tareas:

Elaborar una lista de mayor a menor complejidad como si fuese una “jerarquía de tareas”. Podemos ir realizando las tareas de manera gradual, “premiando” aquellas tareas realizadas o incluso las sucesivas aproximaciones a ellas. Es importante enseñar al paciente a concretar objetivos específicos para que la magnitud de la tarea no le desborde. Se puede plantear también un plazo para realizarlas evitando así que el paciente haga una evitación de las mismas. Esta técnica se debe combinar con la anterior, ya que el paciente puede verse interferido por sus errores de pensamiento con respecto a su autoeficacia.

Resolución de problemas:

Esta técnica permite dotar al paciente de herramientas para poder afrontar los nuevos problemas que puedan surgir solos.

  1. Orientación hacia el problema: Hemos de fomentar la autoeficacia, la habilidad de reconocimiento de problemas, la concepción de problemas como oportunidades y la regulación emocional.
  2. Definición y formulación del problema: recopilar información relevante sobre el problema a partir de los hechos. Concretar los problemas de manera clara, concisa y objetiva.
  3. Generación de alternativas de solución: poner en marcha numerosas soluciones para resolver el problema guiadas por el principio de cantidad y diversidad.
  4. Toma de decisiones: descartar las que sean inviables o imposibles y analizar cada alternativa anticipando consecuencias positivas y negativas.
  5. Implementación de la solución y verificación: planificar la puesta en marcha de la solución estableciendo cada paso y los recursos necesarios para llevar a cabo cada uno de ellos. Se valorarán cada uno de los resultados paralelamente.
  6. Animar a decir un adiós apropiado y a sentirse cómoda volviendo otra vez a la vida.

 

En esta etapa simplemente se evalúa que el paciente, sea capaz de pensar en el fallecido si dolor y sin angustia. Este es el paso más difícil y seguramente haya que incidir en las etapas anteriores más de una vez antes de llegar aquí. El duelo termina cuando la persona siente que invierte sus emociones en las personas que están vivas y en su vida.   

  

RUEDA DE LAS EMOCIONES.

 

rueda de emociones en psicología

Los efectos psicológicos de la nueva realidad

Ahora que poco a poco se está produciendo la reentrada a la normalidad (o como lo denominan en los medios de comunicación “la nueva normalidad”) es posible que estés experimentando un cambio en la manera de percibir el mundo como consecuencia del largo período de confinamiento que hemos vivido. Hasta que se resuelva esta nueva adaptación, es normal  que se generen una serie de emociones en nosotros, como puede ser el miedo (entre otras emociones) debido a la incertidumbre que estamos experimentando.

Síndromes psicológicos relacionados con el confinamiento

Existe un fenómeno conocido como el “Síndrome de la cabaña” que explica este nuevo estado psicológico. Tras un largo período de confinamiento y un exceso de información relacionado con malas noticias, es probable que estemos albergando sentimientos de inseguridad. Esto puede provocar en nosotros muchas dudas frente a si es seguro o no retomar las actividades que realizábamos anteriormente y puede ser que estemos evitando enfrentarnos a ellas. La explicación a ello, reside en que las consecuencias del confinamiento consisten en experimentar una serie de síntomas como pueden ser: tristeza o depresión, somnolencia, falta de motivación, agitación, nerviosismo o miedo a salir a la calle.

Como hemos comentado, en principio formarían parte del proceso de adaptación a la nueva realidad; y al igual que con el paso del tiempo nos acostumbramos a vivir en un estado de confinamiento, también seremos capaces de acostumbrarnos a esta nueva forma de vivir y estos síntomas seguramente desaparecerán.

 

Pero ¿Qué sucede si estos síntomas se alargan en el tiempo?

Según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid (Valiente & cols. 2020)  gran parte de la población española, ha desarrollado una serie de patologías como consecuencia del confinamiento, la situación económica, la incertidumbre sobre funcionamiento del Covid-19 y la pérdida de seres queridos como consecuencia de la enfermedad, entre otros factores.

Problemas psicológicos

En este estudio se muestra como 1 de cada 5 españoles, presenta problemas de tipo psicológico a raíz de la situación que estamos viviendo. Los problemas más destacados por estas investigaciones: son ansiedad, depresión y trastorno de estrés post traumático. A estos trastornos, nos gustaría añadir que cada vez son más las personas que acuden a consulta con problemas relacionados con hipocondría, agorafobia, consumo de sustancias y  duelo complicado.

El desarrollo de este tipo de problemas psicológicos durante este período suelen producirse como consecuencia  de la interacción de estar viviendo esta situación que de por sí supone una amenaza junto con estar sometidos a situaciones con un alto nivel de estrés. Esta es la diferencia por la cual, los síntomas que hemos descrito en algunas personas seguramente desaparecerán y en otras no. Gran parte de la población, se está viendo afectada psicológicamente por la situación, pero es importante evaluarnos y observar que si los síntomas que hemos comentado anteriormente, no desaparecen y además presentan cierta gravedad, nos pongamos en marcha para pedir ayuda psicológica.

Si sientes que tras la adaptación a la nueva normalidad, presentas varios de los síntomas que hemos comentado anteriormente y no desaparecen, desde Clínica La Serna, profesionales psicólogos en Fuenlabrada, te recomendamos que contactes con un especialista que pueda ayudarte.

Clínica La Serna dispone de un equipo de psicólogos con una formación de más de 20 años, en trastornos de ansiedad, depresión y Trastorno Obsesivo Compulsivo, entre otros. Por ello, si tienes alguna duda, no dudes en contactar con nosotros.